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Mumalá: del debate a la acción por la equidad de género

El colectivo Mujeres de la Matria Latinoamericana inaugurará esta tarde un curso sobre los derechos de las sujetas. Busca reflexionar sobre la temática y buscar cómo aplicar lo pensado en la comunidad. Vienen a “mover el avispero” del patriarcado.
Dicen que el nombre es fundante en la vida de una persona por ser uno de los primeros elementos de su identidad. Para los movimientos sociales también lo es, o al menos así lo entiende Mujeres de la Matria Latinoamericana (Mumalá), un colectivo que busca “mover el avispero” desde el vamos y dejar de decirle Patria al territorio de pertenencia también hecho por ellas. Con esa impronta de reivindicación de la equidad de género lanzarán esta tarde en Almirante Brown una serie de encuentros donde se debatirá sobre los derechos de las sujetas y se construirán proyectos para llevar la lucha a la comunidad.
Ya no hay sólo un “pather” que convierta el sentido de pertenencia en, justamente, patriótico. Hubo mentes femeninas que marcaron caminos en la historia, por eso vale cambiar la ‘P’ por la ‘M’ y también la mirada: sumar las voces de ellas sobre lo alcanzado por sus antecesoras. “Es un espacio de convocatoria en la que participamos compañeras del Movimiento Libres de Sur pero también de otras instituciones sociales, políticas y gremiales”, recalcó Ivanna Rezano, edila mandato cumplido de la fuerza. “Queremos hacer un espacio superador, organizarnos para conquistar nuestros derechos”, resumió la docente y periodista, en diálogo con LA TERCERA.
Mumalá se presentó en sociedad el 8 de marzo último, cuando conmemoró el Día de la Mujer con el pedido de que el Congreso apruebe el proyecto de ley de interrupción voluntaria del embarazo, porque el aborto clandestino es la principal causa de muerte materna. Ese será uno de los ejes preparados para los ocho encuentros que comenzarán mañana a las 14 en República Argentina 1629 de Rafael Calzada. El primero se preguntará sobre las definiciones de “género” y “sexo”, así como de la distancia entre lo “público y lo privado”.
Las reuniones durarán tres horas. Algunas contarán con material teórico aportado por el equipo. Siempre esperarán la participación de las concurrentes a partir de herramientas de la educación popular que equipara la potestad de hablar a todos y todas quienes integren la cursada. Como cada clase está pensada como una unidad, las vecinas podrán ir a cuantas quieran si no pueden intervenir en las ocho. La propuesta es gratuita y no pide requisitos para sumarse.
“Queremos construir conocimientos comunes y armar planes de acción, no sólo quedarnos en la reflexión y el análisis”, resumió la referente. Por eso, hacia el final del curso invitarán a las participantes a pensar cómo aplicar la perspectiva de género en sus ámbitos cotidianos. Para ser parte de la movida, se puede escribir a ivirezano@yahoo.com.ar o llamar al 15-5877-0791.
No Punible
Sobre el fallo de la Corte Suprema que reconoce que los abortos en caso de violación son “no punibles”: “Nos pareció un paso más que importante. Fue por una larga lucha que damos las mujeres y por las víctimas que se conocieron recientemente, a las que les impidieron realizar la interrupción del embarazo por interpretaciones erróneas o intereses”, consideró Rezano.








Para Libres del Sur, el FAP debe consolidarse como “principal referencia progresista de la oposición”
Pese a no lograr ingresar al Concejo Deliberante, el Frente Amplio progresista (FAP) se perfila para ser el principal foco opositor en Almirante Brown. Apoyado en la proyección provincial y nacional de este espacio, los integrantes del FAP deberán agudizar el ingenio para hacer escuchar su voz, en un distrito donde el kirchnerismo no sólo fue hegemónico en la pasada elección, sino donde además sumó nuevos espacios luego del triunfo (como ejemplo quedan las incorporaciones de ex opositores como Stella Maris Allo y Franco Bonafine). En este sentido, desde Libres del Sur —uno de los espacios que forman el frente— aseguran que para este año la principal tarea es consolidar al FAP como “principal referencia progresista de la oposición”.
Así lo dijo Roberto Cristófano, referente de la fuerza, en el marco de una jornada de formación política realizada en la localidad de Rafael Calzada. Para el ex subsecretario de Derechos Humanos municipal, “el FAP es una fuerza nueva, en crecimiento, y el 2012 nos encontrará concentrados en esta tarea, ampliar el frente, consolidando un programa progresista de cambio, construyendo unidad en la diversidad, desde Almirante Brown trabajaremos en esta dirección”.
El cambio propuesto por Cristófano no implica, afirmó, “retroceder en los aspectos positivos” de estos tiempos, pero busca una nueva política para “los temas estratégicos para desarrollar un país con oportunidades para todos”. Entre otros, destacó que estos temas son “la soberanía sobre los recursos naturales, reforma impositiva, democratización sindical, de la justicia y las fuerzas de seguridad, solucionar las problemáticas gravísimas de salud, vivienda y educación”.
Libres del sur cuenta hoy con una larga trayectoria desde su nacimiento, en la época posterior a la crisis de 2001. En su momento apoyó al gobierno de Néstor Kirchner, pero con el tiempo se fue diferenciando de algunas de sus políticas. En tiempos de Cristina Fernández, formó parte en 2009 de Nuevo Encuentro y en las pasadas elecciones se sumó al FAP. “Seremos protagonistas en el 2012 en la construcción de alternativa, con vistas a construir una propuesta política honesta, coherente, y claramente de cambio para la Argentina”, remarcó Cristófano.
Por otra parte, el dirigente cargó contra el modelo económico que impulsa el Gobierno, al que acusó de “caer sobre el bolsillo de los trabajadores” con un fuerte recorte. “Se ingresa en un año donde el gobierno, aunque burdamente intente ocultarlo, enfrenta el agotamiento de desarrollar un modelo donde se pretende beneficiar por igual a las grandes corporaciones nacionales e internacionales y a la ciudadanía; esto es una falacia y se ve obligado a realizar recortes que claramente hace recaer sobre el bolsillo de los trabajadores, los aumentos de tasas municipales, los boletos de transporte y la quita se subsidios y consiguientes aumentos de los servicios públicos”, criticó.


Un Pais Participativo y Solidario - Por Hermes Binner
Dejamos atrás un 2011 cargado de sucesos y acontecimientos de vital importancia. Hemos elegido a nuestros representantes, tanto a nivel nacional como provincial y local. El ejercicio de la democracia nos pone contentos. Sin embargo, en el año que ha concluido y en el que comienza, la deuda social sigue presente y reclamando pronta solución.
El nacimiento y desarrollo del Frente Amplio Progresista (FAP) ha enamorado a vastos sectores ciudadanos que esperaban una herramienta capaz de conjugar en su seno los valores cívicos, éticos y republicanos con un fuerte contenido social.
Nuestra opción por los que menos tienen, nuestra conciencia sobre la necesidad de una cultura de armonía y consensos, nuestra convicción en el futuro del país nos condujeron a formar el FAP. Se trata de una fuerza ya vigorosa, que no es en modo alguno patrimonio de aquellos que hemos sido candidatos o quienes fueron elegidos, sino de los ciudadanos y las ciudadanas de la Nación que, participando activamente de la vida social y política, la han hecho y la hacen propia. El proyecto progresista, instalado como opción real en la política argentina, se enriquecerá con los aportes de todos aquellos que busquen el país mejor que deseamos. En ese país creemos.
Durante el año que acaba de terminar hemos recorrido el país. Hemos entrado en contacto con su gente, con los hombres y mujeres que día tras día, a través de su trabajo, aportan al desarrollo general. Ese contacto vital con las amplias mayorías ha colaborado al afianzamiento del FAP y a la clarificación de su objetivo máximo: el de atender los problemas reales de nuestra ciudadanía: la inflación, el trabajo decente, la necesidad de jubilaciones dignas, la promoción industrial, la salud y la educación pública de calidad, las políticas de acceso a la vivienda. Nuestro compromiso es hoy, como lo ha sido siempre, participar en la solución de las cuestiones que aquejan a la ciudadanía.
Nos hemos mantenido al margen de los enfrentamientos y las oposiciones maniqueas a las que muchos querían inducirnos. Lo hicimos así con un espíritu de diálogo y consenso con el que ratificamos nuestra consideración de que sólo en el acuerdo y en la recepción de ideas diversas se encuentra el camino para el crecimiento de la Nación.
El camino, sin embargo, no ha sido fácil. No creemos en los decretazos ni en los autoritarismos. Diálogo y concertación son nuestras consignas, que no quedan ni quedarán vacías de contenido, y que tienen como preludio necesario la integración al interior del FAP de una serie de partidos que, sin perder su identidad, comprenden la necesidad de una herramienta nacional que unifique sus concepciones.
En el mismo sentido, entendemos al federalismo no sólo como un hecho vinculado con la Constitución Nacional, sino como una forma de guiar y mejorar el país desde los espacios subnacionales que son las provincias.
A todos quienes nos acompañaron y nos siguen acompañando, sólo podemos agradecerles, porque es ese respaldo el que nos otorga la fortaleza necesaria para abrir paso a este hermoso y edificante camino por una patria mejor. El FAP es ahora la segunda fuerza política nacional y ha venido para quedarse. Es la forma que ha adquirido el proyecto progresista. Es la forma que reafirma nuestra convicción de que, cuando los hombres y mujeres de bien comprometidos con el futuro y el desarrollo de los intereses más elevados del país se unen en pos de los objetivos comunes -los de la justicia y la dignidad- se fortalece no ya un partido político sino la sociedad toda.
Entramos en 2012, año del bicentenario de la creación de nuestra bandera nacional. El 27 de febrero de hace dos siglos, Manuel Belgrano enarbolaba por vez primera la bandera celeste y blanca que a todos nos une. Rodeado de vecinos y vecinas que en nuestra ciudad de Rosario luchaban, como él, por la libertad, la igualdad y los principios democráticos, e inspirado en las ideas y las convicciones republicanas que la Revolución Francesa había desarrollado en Europa, consciente además de la necesidad de que la razón y la ética fuesen los criterios sobre los que se edificase nuestra nación, Belgrano instalaba una de las bases fundamentales de nuestra historia.
Como todo servidor, Belgrano fue humilde. Su gesto de entrega alcanzó el más elevado espíritu cuando sostuvo: "Mucho me falta para ser un verdadero padre de la patria, me contentaría con ser un buen hijo de ella". Es el ejemplo de Manuel Belgrano el que guía nuestras acciones.
La construcción de una argentina solidaria, participativa, inclusiva y democrática sólo podrá ser realizada pensándola en celeste y blanco y nunca en blanco o negro. Así lo imaginaron aquellos que nos dieron la nacionalidad, los hombres y mujeres que pusieron los cimientos de esta Argentina, sobre la que hoy nosotros tenemos una profunda responsabilidad.
En todas las responsabilidades de gobierno asumidas por integrantes del FAP, como en la ciudad de Rosario y en la provincia de Santa Fe, hemos tenido siempre el sentido ético que permite combinar convicciones y realizaciones. Hemos impulsado la educación y la salud pública, la cultura y el acceso a los bienes indispensables para el desarrollo de la vida con dignidad. Pero nuestra experiencia de gestión, de la que hemos dado numerosas pruebas, no se ha reducido al ámbito local y provincial, sino que se ha anclado en el plano nacional. Nuestra labor legislativa ha demostrado que los propósitos y los valores por los que apostamos no quedan en letra muerta, como se reflejó en las posiciones coherentes asumidas por los legisladores del FAP.
Hemos defendido el matrimonio igualitario y la ley de identidad de género porque creemos que las libertades individuales y la elección de nuestra forma de vida son derechos indivisibles asistidos por la Constitución Nacional. Hemos presentado proyectos y dado nuestro apoyo a todas las iniciativas de lucha contra la violencia de género, lastre que seguiremos combatiendo con toda nuestra energía; pero nos opusimos a la ley antiterrorista, enseñando de ese modo por dónde pasa el auténtico progresismo.
Hemos defendido y defendemos una ley de medios de la democracia que evite la monopolización y la concentración de la información, pero también buscamos con ahínco una política de respeto a la opinión de los periodistas y el cese de todo tipo de agresión a los hombres de prensa y a la libertad de expresión.
Hemos defendido y defendemos la política de la Asignación Universal por Hijo, que debería haber sido sancionada por el Congreso de la Nación y no por decreto. Creemos, a la vez, que con la política de asignación universal por hijo no alcanza, porque es un deber del Ejecutivo Nacional realizar una política social justa, enmarcada en una economía del desarrollo que termine en el menor tiempo posible con los 10 millones de pobres y brinde bienestar a todas y todos los argentinos.
Seguiremos en este camino. Nos debemos a los jubilados, que en cada rincón del país buscan el cumplimiento efectivo de su dignidad, y por eso seguimos insistiendo en el necesario otorgamiento del 82% móvil, como lo desarrollamos con éxito en la provincia de Santa Fe. Nos debemos a los chicos, que merecen una educación pública y de calidad, porque es la única manera de alejarlos de la marginación e igualar sus posibilidades de desarrollo futuro. Nos debemos a los jóvenes, que precisan posibilidades de perfeccionamiento y que reclaman un mayor espacio en la vida política y cultural. Nos debemos a los trabajadores y los emprendedores de todo el país, a los docentes, médicos y enfermeros, a los artistas, a los músicos, escritores, deportistas, periodistas, actores, que hacen grande nuestra Argentina.
Quisiera que al comenzar este nuevo año todos reflexionemos sobre el país que queremos, el que deseamos, el que necesitamos, el que nos merecemos. Allí donde estemos, pensemos en los que menos posibilidades tienen, en los que no tienen el pan para compartir en su mesa.
Desearía, de todo corazón, vivir en un país en el que todos tengamos lo necesario y en el que a nadie le falte la alegría.
Invito a que nos sumemos todos a ese sano ejercicio de pensamiento que es la base para la participación en el mejoramiento de nuestro país. Empezamos a transitar el año del bicentenario de la creación de nuestra bandera. Un buen año para pensar el país.
Dr. Hermes Binner

































